Casi compatible

   Después de un largo período estoy de vuelta por este sitio y para escribir sobre algo diferente al deporte como son la gran mayoría de entradas de este blog. En este caso os voy a escribir de altruismo. 

  Soy donante de sangre en activo desde hace más de 10 años gracias a mi tío Andrés, que una vez me lío para acompañarlo y acabe con una aguja en mi vena del brazo. Desde entonces sobrepaso las 35 donaciones pese a las trabas de ir alguna vez con la hemoglobina baja por el deporte, el período por tatuajes o el año largo de calvario por mi húmero. 
  En una de estas visitas al banco de donación pregunté y rellené el formulario para hacerme donante de médula por lo que me extrajeron un pequeño tubo de ensayo a mayores para analizar y meter mis datos en su base de datos. Os diría la fecha en la que lo hice pero no la recuerdo, eso si no hace mucho, 5 años a lo máximo. 
  Era el viernes 19 de mayo y mientras trabajaba recibí una llamada con prefijo de Barcelona y pensé, un SPAM, así que deje que la llamada se cortase. Pero al rato miré el teléfono y había recibido un SMS de un remitente llamado Fundación Josep Carreras. Este, tenía un teléfono y una persona de contacto porque había muy posible COMPATIBILIDAD con un paciente y rogaban contactase con ellos. Este mensaje también despertó en mi una sensación extraña en mi interior que no sabría describir, igual alegría, ilusión por poder salvar una vida... 
  Cuando tuve un rato devolví la llamada, me volvieron a recordar el procedimiento a la hora de la donación de médula y me formularon LA PREGUNTA, ¿estarías dispuesto a hacer la donación? A mi respuesta afirmativa le siguió un largo test de salud, hábitos de vida e historial médico que se me remitiría por correo electrónico y tendría que firmar el día que me volviesen a tomar otra muestra de sangre, también se me pidió que no donase sangre en los 2 meses siguientes. 
  El lunes siguiente recibí el correo y la llamada y acordé la cita de la nueva muestra de sangre para ese miércoles, ya que se hacía, hagámoslo rápido pensaba. Cuando llegué a la sección de hematología mostré el volante las enfermeras y médico ya saben mi nombre y de mi asistencia 😳. Durante la extracción me comentan que el paciente con el que aspiro a compatibilizar es de Austria. Y pregunto sobre la frecuencia con la que tienen posibles aspirantes a lo que me responden que según, hacia tiempo que no recibían ninguno. 
  Durante esos días el raro sentimiento interior me hace informarme acerca de la probabilidad que hay de compatibilidad de médula. Tan sólo encuentro la probabilidad entre familiares, y es de un 30% así que no es un porcentaje muy alto. 
  Una vez pasado el período de 2 meses que se me comentó y sin nuevas llamadas ni muestras de contacto por ningún medio, parece ser que no era el aspirante con más similitud para tal paciente. No habré servido para donar en este caso, pero sé que al menos estoy en la recámara de esa lista de donantes de la que OS INVITO A FORMAR PARTE

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