Cuando aun confiando te sorprendes

 ¡Estoy de vuelta al teclado!

Dorsal y chip en la zapatilla

 Hace mes y medio el 23 de agosto me enteré que tenía la inscripción para la maratón de Burgos gracias al lema de la primera edición de lo llevas en la sangre. Doné con la camiseta de la primera edición y me saqué una foto y me llevé la inscripción. Aunque tenía pensado apuntarme para batir mi tiempo de la media.
   Esa semana acababa de apuntarme a una carrera de 10 km habiendo una media en el mismo lugar, Villadiego, así que empezaba aun más tarde a prepararla, aunque bueno no se me dió mal y saqué una media de 3:54 y pise pódium como 3 absoluto. Menos un fin de semana hasta la carrera tenía todos carreras del circuito de la diputación de las que 3 eran millas, también por medio había una boda... Vamos que iba a llegar muy justo de preparación.
   Me presentaba en la salida con solo 3 tiradas "largas" 2 de 24 y una de 27 km. Estás habían sido conservando "mecánica" a ritmo de 4:24 y pulsaciones medias de 153 máximo así que con respecto a lo último iba contento.
   El día anterior a la carrera también tenía una milla del circuito de la diputación y un poco por opciones de clasificación fui, y salí contento después de haber descansado prácticamente toda la semana y esperando que no me pasase factura al día siguiente con los 42 km.
   La noche previa no fue del todo buena me costó muchísimo conciliar el sueño, pero bueno tumbado en la cama estaba descansando y a media noche me desperté y otra vez una odisea para dormir. Pero ese rato hasta caer dormido estuve trabajando sobre mi cabeza convenciéndome que podía hacerla sin andar que era mi principal objetivo. Temprano el despertador y a falta de uno, 2, para desayunar mi zumo, tostadas, café y plátano, y para la hora de calentar haber hecho la digestión.
  Salgo de casa y la previsión no falla a primera hora fresco, eso si luego se supone que levanta y de momento aire todo lo contrario a 2016, nada. Ya por la zona de la salida y guardarropa veo a alguno de los pocos conocidos que tengo en las carreras e intercambio unas palabras con ellos, incluso comparto trote con Poto que va a debutar en una media, poco antes de que se dé la salida me acerco a ella y me meto en el cajón que figura en el dorsal, de 3:00 a 3:30 horas. Allí veo a algún conocido más.

Foto Rodrigo Mena. Por la zona izquierda se me ve.

  Pistoletazo y en marcha. Me junto a unos que hablan de hacer grupo para rondar las 3 horas, es un ritmo más rápido de lo que he preparado pero me uno a ell@s ya que en él está la ganadora de la primera edición. El circuito cambia levemente ya que nos quitan el bucle de junto al Coliseum y esos metros nos los añaden en dirección a la Milanera. Primera vuelta un ambiente y compañerismo, compartiendo agua de los avituallamientos en el grupo, espectacular  durante la marcha y pasamos bajo lo que va a ser meta con 1:29:45, igual me estaba calentado. A partir de ahí el grupo se reduce considerablemente. Quedamos prácticamente 4 contando a la liebre de la 1:30 que ha decidido seguir lo que aguante para marcar las 3:00. Hasta el km 32 seguimos aguantando el 4:14 de media de la primera vuelta, yo empiezo a mostrar lo entrenado por la noche no solo para mi sino también para los componentes del grupo, el convencimiento de que puedo acabar sin andar pero el ritmo se nos empieza a ir y bajamos a 4:16. En esta segunda vuelta ya cada uno coge su botella en los avituallamientos, no solo hay que beber, hay que refrescarse porque no hace como en la salida, agua a las piernas, nuca, cabeza...
En el pequeño desnivel del km 37 empiezo a ceder, intento seguir enganchado pero ya a las piernas las empieza a costar y en el km 38 llega el MURO para mí, sigo convenciéndome con que yo puedo como pensaba en la cama y parece que da su fruto. Último avituallamiento delante de la catedral, mismo procedimiento que en los 2 anteriores. En el km 40 me doy cuenta que ya esta hecho no voy a andar en ningún momento. En la rotonda de la autovía recibo los último ánimos de un conocido, de allí a meta está chupado, cruzamos el puente en bajada giramos a la derecha y ya se ve el arco, empieza a haber más gente y bullicio, como a mitad del Plantio donde empezaba el pasillo, mi madre que no me esperaba tan pronto, aprieto un poco más y meta. 3:03:21, rebajando 11:30 minutos la marca del año pasado, un ritmo de 4:20. No puedo estar más contento. Avituallamiento y ducha con agua fría en las piernas y algún estiramiento. En casa ya estiro mejor.

  Solo queda felicitar a la organización, agradecer los ánimos a los voluntarios y a algún policía local. Este año había algo más de gente por la calle y eso ha podido influir pero se ha agradecido al igual que la música de percusión.
 No se cuál será mi próximo reto, ni cuál será la siguiente maratón pero esta me ha dejado un sabor de boca espectacular.

GRACIAS POR LEERME, UN SALUDO.

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