Quitándome la espina de la anterior

  No tenía previsto correr el cross de San Lesmes en Burgos, pero miré el calendario y me dejó la duda. Ese fin de semana iba a tener buena compañía, pero la meteorología no pretendía acompañar para hacer nada interesante, así que me decanté por inscribirme.
Participé en ella hacía 4 años, el recorrido era bastante parecido pero ahora era un poco más largo alcanzando según el reglamento los 10 Km. No era el 10.000 en ruta que tenía pensado para comprobar mi marca, pero bueno podría hacer una prueba. Las últimas semanas no estaba sumando muchos kilómetros ya que entre la pereza de salir de noche e ir siempre por los mismos sitios por falta de luz, junto con las gélidas temperaturas que nos acompañan en Burgos estos últimos días, prefería hacer cosas en el gimnasio. Los fines de semana pese al frío sí aprovechaba a hacer kilómetros, pero sin entrar en velocidad, sumando más bien desniveles, y la semana de la carrera no salí ningún día así que... Pero bueno comparando con ritmos de otras carreras, intentaría bajar de los 38 minutos y sería un gran resultado.
Recuerdo que en mi participación anterior, la climatología fue muy parecida a la de esta edición, bastante frío.

Primera carrera con dorsal personalizado con BORCH


Salí de casa con tiempo para bajar calentando por la orilla del río, me bajaban una mochila con otras zapatillas y la camiseta con el dorsal y en ella guardaría la ropa de abrigo durante la carrera. Una vez calentado y preparado me dirigí a la zona de salida, en la Plaza del Rey San Fernando, era justo delante de las escaleras de la catedral, me situé en una orilla en segunda fila a esperar el pistoletazo de salida.


Tratando de no perder la sonrisa aunque se sufra

Una vez dada la salida y estirándose la carrera me estaba quedando un poco en tierra de nadie, como en la mayoría, así que apreté para engancharme a la cola  de lo que parecía el primer grupo. En el kilómetro 2 parecía que la cabeza aún no me sacaba mucho. El grupo siguió estirándose pero en ningún momento me quedé sólo. Seguía manteniendo el ritmo para el objetivo así que mentalidad positiva conforme avanzaban los kilómetros. En la última parte de la carrera perdí algún puesto más de los que gané, lo que significa que no dosifiqué bien. Pasado el Arco Santamaría por delante la última vez y enfilando el Espolón veo en el arco de meta que el reloj acaba de cambiar al minuto 36, me quedo algo atónito y ni esprinto, 36:18 en meta. Contentísimo. Agradezco a mis acompañantes el apoyo y las pido la ropa de abrigo para regresar a casa soltando, allí me espera una ducha para ir a celebrarlo con un vermut. Una vez en casa miro más datos de carrera y me deja aun más sorprendido la frecuencia cardiaca, mis pulsaciones máximas han sido 173 y las medias 167, me quedo loco.

Esta carrera me ha servido para sacarme la espina de la carrera anterior, El Cross de Félix Hernando del que me tuve que retirar con un dolor insoportable en las manos por el frío. Ahora lo que esta carrera me deja es un poco descolocado, quería este 2018 probarme en un 10 kilómetros en ruta. Con esta carrera y tiempo no se si la próxima que tenga marcada en el calendario, los 10 km y media maratón de Bulevar, por cual de las 2 decantarme. Bien es cierto que para esta no he metido nada de series, pero creo que poco mejor sería el cronometro en meta, ahora de cara a la media esto ha sido un gran entreno para también rebajar mi marca. Tengo unas cuantas noches para consultarlo con la almohada hasta que se cierren las inscripciones pero admito vuestra ayuda u opinión.
Gracias https://thesmileworld.es por las fotos

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